Gabriel Caldés es Consultor Senior en Gestión de Recursos Hídricos, MBA. Consejero del Consejo de Políticas de Infraestructura

En esta entreista se refiere en profundidad al tema de la mega sequía que afecta al país y en particular a la Región de Coquimbo:

Profesor, ¿en qué consiste el “Acuerdo para el Agua”?

«Consiste en una declaratoria en la que, mediante seis puntos de consenso, busca impulsar acciones concretas, que puedan servir como base en la toma de decisiones políticas con respecto a la gestión del agua.

¿Qué los motivó a desarrollar esta iniciativa?

“Fuera de la modificación al Código de Aguas, durante los últimos veinte años, vale decir, en los cuatro últimos gobiernos, no se ha tomado ninguna decisión estructural para enfrentar el problema del agua y no hemos podido salir de la contingencia. Mientras que el sector privado tampoco ha tomado iniciativas de largo plazo, robustas y fundamentadas, sino que más bien está esperando a ver qué hace el Estado. Entonces, estamos en un ciclo tremendamente vicioso”

La declaración consta de 6 puntos de consenso, ¿pordría resumirlos?

Bueno, si bien ninguno es novedoso, son valiosos ya que implican un acuerdo entre los distintos actores vinculados al agua.

El primer punto dice relación con la urgencia con que la política nacional para la gestión hídrica se sustente en una mirada compartida, comprometida y de largo plazo, en la que confluyan las visiones públicas, privadas y de la sociedad civil, superando los ciclos políticos.

En segundo lugar se llama a mejorar la institucionalidad pública y privada para el agua, promoviendo una gobernanza coordinada y descentralizada, con funciones y objetivos claros. Entre ellos, que proteja el derecho humano al agua potable, el saneamiento y promueva una seguridad hídrica que responda a las necesidades del país y a las que demanda el nuevo contexto climático.

En el tercer punto se reconoce a la cuenca como la unidad de gestión, inversión y conservación de los ecosistemas y del agua en todas sus formas, considerando sus características hidrológicas, sociales, ambientales y económicas. Pero además se enfatiza en la necesidad de avanzar hacia una institucionalidad y gobernanza a nivel de cuenca.

El cuarto punto destaca que la participación de todos los actores debe ser amplia, colaborativa y efectiva, permitiendo construir confianzas sobre la base de información verídica y reconocimiento institucional mutuo; mientras que la quinta base apunta a la necesidad de información, monitoreo y conocimiento, que representen en forma objetiva y transparente la realidad de cada cuenca, basados en antecedentes científicos, continuos, actualizados, oportunos y confiables.

Finalmente, la declaratoria pone énfasis en que se debe asegurar la protección del ciclo hidrológico, por lo que se requiere innovar e incorporar nuevas fuentes, tecnologías y prácticas de eficiencia para el uso del agua, combinando las obras tradicionales con soluciones basadas en la naturaleza.

  • Esta entrevista fue realizada por la periodista Mariela Espejo Suazo, de Radio Continente de La Serena y fue posible gracias al financiamiento del Fondo de Fomento de Medios de Comunicación Social del Gobierno de Chile y del Consejo Regional de Coquimbo